EL MERCADO DEL RENTING
Las empresas de renting ofrecen sus servicios a todos los ramos de las industrias y los servicios. Por su naturaleza, son propicias aquellas que empresas que explotan su actividad mediante el uso constante de unidades vehiculares. Para ello, cualquier operador de renting tiene que tener en su stock, distintas alternativas de vehículos, ya sea que se trate con particulares o grandes empresas. Un particular puede demandar un coche confortable para paseo, un trabajador autónomo puede necesitar un coche económico para desempeñar su actividad laboral, mientras que una empresa constructora puede necesitar vehículos de gran porte que se adapten a su estructura de negocios.
De acuerdo al nivel de participación, las empresas de renting definen su perfil de usuarios para ofrecer sus servicios de alquiler de coches. En lo que refiere a los procesos de expansión en la actividad, la gran mayoría de las empresas comienzan sus operaciones con particulares ofreciendo vehículos de costos reducidos y, en la medida en que la actividad lo permite se accede a otros sectores de interés. Con un capital que lo permita, se puede acceder a sectores más demandantes, como el de las Pymes, y explotar un marcado más masivo, en término de demanda de unidades. Las grandes empresas de renting cuentan con la capacidad de operar, no solo con las grandes empresas del mercado nacional, sino también efectuar acuerdos con entidades extranjeras, aumentando aún más sus límites de comercialización. Al operar con grandes volúmenes de unidades, se pueden establecer acuerdos de negocios con las automotrices para operar directamente con coches de fábrica, evitando los intermediarios.
En la medida que la estructura de una empresa se expande, es posible dirigirse a distintos sectores de la actividad y crecer en volumen de operaciones. España cuenta en el mercado local con muchos ejemplos de este tipo, empresas que han recorrido un largo camino hasta convertirse en lo que son hoy en día.

